En Colombia, aunque la Constitución de 1991 garantiza los derechos de asociación sindical, negociación colectiva y huelga, existen numerosos obstáculos legislativos y prácticos que limitan su ejercicio efectivo, predominando la negociación a nivel empresarial y el uso de pactos colectivos que debilitan la organización sindical. A diferencia de Argentina y Uruguay, Colombia carece de una legislación sólida que respalde la negociación por rama y proteja la libertad sindical. La investigación analiza la titularidad del derecho de huelga, debatiendo si pertenece al sindicato o al trabajador individual, y subraya la necesidad de reformas que aumenten la representatividad y capacidad de negociación sindical, promoviendo un derecho laboral más equitativo y funcional.
