Indicadores laborales
Según la definición ofrecida por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), en Colombia una persona trabajadora doméstica es quien cumple cualquiera de las siguientes condiciones: a. Duerme y comparte alimentos en el hogar al cual le trabajan; b. Permanece la mayor parte del tiempo en el hogar donde desempeña su trabajo; c. Trabaja en un solo hogar, pero regresa diariamente a su hogar. Cuando estas trabajadoras realizan labores domésticas en distintos hogares y no residen en ninguno de ellos son incluidas en la categoría de trabajadores por cuenta propia. En el caso de las personas dedicadas a la enfermería y que prestan sus servicios a un hogar de forma permanente, son clasificadas como empleadas domésticas
Población y empleo
El trabajo doméstico emplea a más de 600.000 personas en el país, si tomamos la representación de este sector en la empleabilidad a escala nacional, encontramos que el porcentaje de representación en relación al total nacional pasó de estar en el 3,1% en 2019, a 2,9% en 2023. Notamos que, si bien ha habido una disminución porcentual entre el año 2019 a 2023, en lo que concierne al número de personas empleadas en el sector, esta representación es cercana, pasando de 695.307 en 2019 a 664.478 en 2023.
A su vez, tomando el número de personas ocupadas en el sector, notamos que el año 2021 representa una clara disminución respecto al 2022 y 2023, pasando de 385.039 a 668.132 personas, uno de los motivos de mayor relevancia para este fenómeno es la pandemia del Covid19 y los procesos de distanciamiento social para el cuidado del contagio, lo que su vez generó limitaciones en la movilidad y una mayor habitabilidad de las personas en sus hogares. De ahí que, durante los años posteriores al aislamiento generado por la pandemia, la población de trabajadoras del servicio doméstico remunerado muestre una ligera recuperación, aunque aún no logra aumentar respecto a los años previos a la pandemia.
Un dato que llama poderosamente la atención en este sector es que el número de personas desocupadas es muy alto, si tomamos como referencia el año 2023, encontramos que, de una población económicamente activa de 812.983 personas aproximadamente, 144.851 estuvieran desocupadas.
En lo concerniente a una división sexo – genérica, Para 2023, el 94,1% de las personas empleadas domésticas eran mujeres, dato que confirma que se trata de un trabajo altamente feminizado. Es preciso resaltar aquí que, si bien el número de personas ocupadas en el sector no ha aumentado de forma sustancial desde el 2019 -año en el que se registraron 30.829 trabajadoras domésticas más que en el 2023-, para el 2023 la participación femenina en el sector mostró un crecimiento de 2,5 puntos porcentuales con respecto a la cifra registrada en el 2020, crecimiento que se da aún en un marco de decrecimiento de la población ocupada en el sector. Lo que señala que, independientemente de que las plazas de trabajo en el sector del trabajo doméstico disminuyan, las mujeres siguen ganando participación en las mismas, conservándose así una estructura altamente feminizada en el sector.
Rango etario
El promedio de edad de las personas trabajadoras domésticas en Colombia es de 43 años, indicador que para las mujeres fue de 43 años mientras que para los hombres fue de 46 años. En 2019, aproximadamente el 55% de las trabajadoras domésticas se ubicaron en un rango entre los 25 y 44 años de edad, siendo el rango de edad de entre 35 a 44 años el que prevalece, reuniendo aproximadamente al 30% de las trabajadoras del sector. Aunque para el 2023 continúa primando ese rango de edad, se observa que la proporción de trabajadoras entre los 35 a 44 años disminuyó, pasando a representar el 28,5% del sector; mientras que la población entre los 25 a 34 años aumentó su participación en 1,3 punto porcentual con respecto a la cifra de 2019.
Otros aspectos que llaman la atención del comportamiento de las cifras entorno a los rangos de edad en el sector son:
- El aumento de 2,9 puntos porcentuales en el rango de edad de 45 a 54 años entre 2019 y 2023.
- La caída de 1,9 punto porcentual en la participación de personas de entre 18 y 24 años de edad en el sector, pasando de representar el 17,9% en 2019 al 16,1% en 2023.
- La disminución del número de menores de edad en el sector. En el 2019 las menores de edad representaron el 1,2% de las trabajadoras del sector, mientras que en el 2023 este mismo dato fue del 0,7%. Para este último año 4.610 menores de edad trabajaron como empleadas domésticas, lo que indica un alto riesgo de explotación laboral infantil.
- Para 2023 aproximadamente el 1% de las trabajadoras domésticas remuneradas tenían 65 años o más, lo que equivale a 4.700 personas; de las cuales aproximadamente 3.100 tenían 75 años o más. Cifras que tienden a sostenerse en el tiempo y que hablan de una clara vulneración a los derechos laborales de estas personas mayores que se encuentran en edad de pensionarse.
Salarios
El salario mensual promedio en el trabajo doméstico remunerado tiende a aumentar de manera moderada en la medida en que pasan los años, en sintonía con la tendencia de los salarios a nivel global de acuerdo al comportamiento de fenómenos asociados a la inflación y aumento del costo de vida. En 2020, el salario mensual promedio de una persona empleada en el servicio doméstico fue de $726.996 pesos, y aunque este promedio aumentó y llegó a ser de 901.647$ pesos para el 2023, no alcanza aún la cifra de un Salario Mínimo Legal Mensual Vigente -SMLMV.
La brecha existente entre el promedio de ingresos mensuales de hombres y mujeres vinculados al trabajo doméstico remunerado se mantiene sobre los 260.000 en el periodo de análisis, significando un porcentaje cercano al 40% en favor de los hombres, como se puede evidenciar en el cuadro:
| Año | Hombres | Mujeres | Nacional | Brecha M-H |
|---|---|---|---|---|
| 2020 | $ 1.051.577 | $ 697.175 | $ 726.996 | -$ 354.402 |
| 2021 | $ 1.036.462 | $ 772.788 | $ 790.871 | -$ 263.674 |
| 2022 | $ 1.109.732 | $ 808.074 | $ 828.986 | -$ 301.658 |
| 2023 | $ 1.174.986 | $ 884.569 | $ 901.647 | -$ 290.417 |
Informalidad en el empleo
En el sector del trabajo doméstico remunerado encontramos un fenómeno sumamente llamativo en lo que concierne a la medición de la informalidad, pues si bien existe una baja tasa de formalidad (pasando de 14% en 2020 a 18,5% en 2023), hay una alta afiliación seguridad social en lo que concierne a salud, pero reflejando una diferencia abismal en la afiliación a pensión y riesgos laborales.
De hecho, en 2023, el 95,3% de las personas vinculadas al trabajo doméstico remunerado se encontraban afiliadas al sistema de salud; sin embargo, esta amplia cobertura no se debe a la garantía de derechos laborales entorno a la seguridad social, si no a la cobertura del régimen subsidiado que para 2023 fue del 64,3% del total de la población del sector. Y aunque este sector está conformado principalmente por mujeres, las cifras dejan ver que los hombres del sector acceden en mayor proporción a una afiliación al régimen contributivo, al cual deberían estar afiliada toda la población empleada del país; en 2023 el 50% aproximadamente de los hombres trabajadores domésticos estaban afiliados en este régimen mientras que solo el 34% de las mujeres del sector accedieron a esta afiliación. En consecuencia, para este mismo año tan sólo el 20% de las ocupadas en el sector de servicio doméstico tuvieron acceso a licencias por enfermedad remuneradas, a las que no es posible acceder si las trabajadoras se encuentran afiliadas al régimen de salud subsidiado.
